
La noche de tus ojos
desata loca sed
un sudor perlado
de brillo embriagante
...
Los músculos tensos
son llamas que arden
pero huyo y regreso
buscando quemarme
...
¡Muerde fuerte el deseo
cercenando la cordura!
El alma entre las piernas
siento convulsionarse
...
Tu piel sobre mi piel
la sal de tu boca
tu mente que es hábil
y esta loca obsesión
imperativo de la sangre
...
No hay explicaciones
ni habrá interrogantes
ardiendo en tu fuego
deseando sin pausas
en mi te derrames
...
Atarme a tus huesos
burbujeando mi sangre
Morir en tu boca
esta misma tarde
Ximena
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