
¡Ay como arremete el silencio!
que despacio y a la vez con que saña
va envenenando las horas
e intoxicando el alma
Es que mi imaginación
suele ser abrupta
cuando se trata de tu ausencia
Trato de consolarme
pero monstruos apocalípticos
invaden mi tranquilidad
sometiendome a crueles padecimientos
Me faltas... no te respiro
no te adivino... no te siento
añoro tus pulsaciones
sobre mi piel desnuda
No me devuelvas la cordura
esa que perdí
desde que tus labios
tomaron contacto con mi piel
cuando tus ojos me embrujaron
cuando tus ojos me embrujaron
cruelmente sin titubear
¿Sabías que me robaste el alma
aún sin proponertelo?
Y lo que es peor
... me lo merecía
... me lo merecía
XIMENA
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