
Verdugo mío
la memoria de tu látigo
palpita perversa
bajo el morbo de mi piel
Te reclama embriagada de goces
mientras desmenuza sin prisas
las sensaciones vividas
Atravieso universos
candentes y abrasadores
hasta llegar a tus ojos
y yacer desmedida
bajo el influjo de tu mirada
Me interno sin vacilar
en infiernos azufrados
de una lujuria nada convencional
para ofrendarme a tus manos
y alli estás
avivando las huellas
de esta atípica pasión
que no da paz
que arrulla y abofetea
que duele y acaricia
Allí estás y aquí estoy
me planto desafiante ante ti
decidida a escribir nuestra historia
con la mejor sangre caliente
y mostrar al mundo
sin pudores ni reparos
el desenfrenado rostro
de nuestra excéntrica forma de amar
XIMENA
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