
Amanecia en su mundo irreal
el silencio y la quietud
amenazaban fugar
las horas se sucedian lentamente
despertaba amenazante el mundo real
la gente poblaba sus calles
las sentía un arma mortal
entonces cerraba sus ojos
y buscaba el descansar
cuando el dìa se anunciaba
tan sólo deseaba escapar
Ella amaba la noche
cuando el sol dejaba de brillar
cuando la luna le obsequiaba
algo parecido a la felicidad
Pasaba las horas ensimismada
en su sereno refugio
su palacio de cristal
poblándolo de canciones
un dulce universo de paz
Ella jugaba entre las tumbas
acomodaba las flores
danzaba al viento aqui y allá
cuidaba cada rincón
cual guardiana del lugar
Hada etérea, casi invisible
una energia singular
¿estaría atrapada entre dimensiones?
nunca a ella me dejó llegar
Reinaba en su excentrico mundo
lo consideraba su lugar
desde su cielo regalaba estrellas
y al que lograba comprenderla
le daba un poco de serenidad
Recorría sombríos senderos
su misión era iluminar
cuando el sol se ausentaba
la anunciaba el plenilunio
como un blanco sueño sin par
Tan solo abria los ojos
y era la misma felicidad
Nunca supe porque
se negaba a abandonar
ese universo extraño
no lo comprenderé jamás
¿Que la retenía en ese escenario
de marmolados ángeles
que solo ansìaban volar?
Ella era tan feliz
lejos de la humanidad.
XIMENA
No hay comentarios:
Publicar un comentario