
Cuando cae la noche
y florecen los sueños
te refugias en mi almohada
dibujando mil versos.
Me despido del día
ya se acallan mis pasos
se aproxima la luna
y me viste de blanco.
Me desnudo de ruidos
me relajo...me evado
voy cerrando los ojos
e imagino tus manos.
Yo sé bien que en tu cama
cuando llega el ocaso
te internas en el silencio
para volar a mi lado.
Nuestro amor es de esperas
de distancias y letargos,
corazones ansiosos
con caminos truncados.
Somos tan contradictorios
trago dulce y trago amargo
sin tiempo ni identidad
desolador desierto
y el más suave remanso...
Somos dolor y placer
somos sonrisa y milagro
un reencuentro y adiós
para volver al camino
desandando los pasos...
XIMENA
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