miércoles, junio 23, 2010

LA ESCUELA...


El ladrón no olvida
a la víctima perdida
valijas de resentimiento
lo arrastran por la vida.

Tal vez no tolera
la ausencia de dichas,
sus manos vacias
no aprenden caricias.

La soledad va azotando
las espaldas vencidas,
jamás se recupera
la inocencia perdida.

La pobreza y el hambre
no encuentran salida,
la escuela de la calle
es la más cruel arpía.

La furia aprieta sus dientes
sobre su piel se desliza
es vibora que repta
veneno que se destila.

Escuela tremenda es la vida
si desertas de ella
a nadie le importa
muy pronto te olvidan,
no hay llantos verdaderos
ni sinceras sonrisas...

...y en sus frías calles
a la vuelta de una esquina
la vida y la muerte
son mejores amigas.

XIMENA

2 comentarios:

MIRACHE dijo...

que buena escuela esa escuela de la calle... ahí me gradué hace mucho tiempo.

No me canso de decir que es un placer leerte, poeta.

abrazos
carlos

Ximena Rivas dijo...

Mirache y para mi es un honor que me visites.
Un fuerte abrazo
Ximena